Capítulo 2: "Maraña de sucesos"

8:20. Mi mejor amiga viene a buscarme. Cojo la mochila y me voy con ella. Charlamos de camino al instituto. Al llegar allí nos encontramos con gente y nos unimos a ellos. Entramos. Ella sube al último piso y yo me quedo en la planta baja. Gajes del oficio. Entro en clase. Los típicos de siempre ya estan dentro. Dejo la mochila y me voy a la puerta mientras me desabrocho la chaqueta. Lo único que no tenemos que hacer entre clase y clase es salir a la puerta y es lo único que hacemos. Antes de llegar a la puerta entra mi compañera de mesa.
- ¡Hola!
- ¿Qué tal?
Ya no me dirijo fuera. Doy media vuelta para charlar con ella mientras deja sus cosas en la mesa que esta junto a la mia.
- ¿Estudiaste física y química?- típica pregunta.
Una mueca sale de su boca.
- Bueno... menos de una hora.
Mi compañera no es de esas chicas que sacan malas notas y se matan a estudiar. Estudia lo suyo y se esfuerza bastante. Siempre saca buenas notas.
- ¿Tú?
- Solo repasé los últimos, los de nomenclatura larga.
- Pues como yo.
Nos reimos. Estamos muy vagas este curso. Ya despertaremos cuando empieze lo fuerte. Salgo a la puerta. Voy saludando gente. Llega la enana.
- ¡Guapa!
- Cari, ¿qué tal?
- Con un sueño que flipas.
Me le quedo mirando a los ojos muy seria y después nos echamos a reir. Entra en su clase. Ella esta en 4º de letras. 4ºB. Yo en 4º de ciencias. 4ºA. Vuelvo a mi clase. Los pasillos estan llenos de gente que van de un lado a otro y los sitios se van cubriendo. Me siento. Los chicos de detrás ya han llegado. Son muy majos y nos reimos mucho con ellos. Estan haciendo el bobo como de costumbre. Tendrán quince años pero que ni se les ocurre cambiar ni un poquito. De repente todo el mundo corre a sus sitios a grito de "que viene, que viene". Yo creo que eso es típico de todos los institutos.
- Buenos días, nos vamos sentando por favor.
Eso se repite tres veces cada cincuenta minutos. Como un jarabe cada ocho horas. Lo mismo. Solo que un jarabe se debe a que estas enferma. Y si estas enferma estas en la cama. Y si estas en la cama no vienes a clase. Una pena.
11:10. Recreo. Ahora le llamamos "libertad". ¿Por qué? Es el primer año que nos dejan salir del recinto del instituto a la calle. Volviendo a las 11:30 claro está. Es una tontería pero te sientes como más...como menos...en fin, si vosotros también podeis salir me entendereis. Compramos bocadillos en un bar que los hacen de rechupete por un euro. Vamos a la tienda de gominolas. Nos sentamos al Sol en un banco. Lo pasamos bien. A las 11:30 toca volver. Otra serie de "buenos días" y saltos cada cincuenta minutos y para casa. Por fin.
Llego. La puerta está ya abierta.
- ¿Cierro?- le pregunto a mi padre que está sentado a la mesa.
- No, aun no ha llegado tu hermana.
Es muy raro. El año pasado siempre llegaba ella antes que yo. Bueno, mi vida está cambiando. Arrimo la puerta y tiro la mochila y la chaqueta encima de la cama. Voy a la cocina. Bebo agua. Mucha agua. Me siento.
- ¿Qué tal el día?
- Bien.
Siempre contesto lo mismo aun que el día haya ido mal. ¿Para qué sacar conversación? Lo único que quiero hacer en esos momentos es comer, acabar e irme a mi habitación. Llega mi hermana. Quince o veinte minutos después llega mi hermano. El proceso de como comemos me lo ahorraré. Creo que todos comemos igual. Llegan las tres. Mi madre se va a trabajar y mi padre la lleva en coche. Nos toca recoger lo que mi hermano a dejado en la mesa. Nunca recoge. Cuando digo nunca es nunca. No os penseis que algun día así suelto...no, no. Nunca. Después de recoger me voy a mi habitación. Coloco bien la mochila en la cama apoyada contra mi pared llena de posters y las chaquetas en una esquina de la cama. Pongo música. Para desconectar de toda la mañana. Me siento en el escritorio con la música puesta y saco el estuche y el cuadernillo de inglés. El cuadernillo es una de las cosas que menos me molesta hacer con música puesta. Es música mayoritariamente en inglés y como se me da bastante bien no me desconcentra. Empiezo a escribir dandole la espalda a los altavoces. Algo toca en la ventana. Miro. No hay nada. Sigo escribiendo. El aire hace que se mueva la cortina. Paso. Algo hay. Miro de nuevo sin levantar la cortina. Sigue sin haber nada. El aire sigue haciendo un ruido extraño. Es una brisa muy suave pero que emite un sonido particular. Sí, hoy va a pasar algo especial. Algo fuera de lo normal.

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